miércoles, 15 de julio de 2015

En busca de una política económica iberoamericana

No existe una política económica iberoamericana, por lo menos no una que coincida con el pensamiento occidental. Los economistas que dictan las políticas económicas del país han sido formados en su gran mayoría en Universidades Anglosajonas y las escuelas de economía nacionales son remedos de segunda clase del pensamiento capitalista y comunista occidental. No hay una escuela económica que resuelva los problemas particulares de nuestro país. Obviamente es importante preguntarse por qué no funcionan las formulas americanas en países como el nuestro cuando si lo han hecho en otros como Japón, Singapur o Tailandia. ¿Por qué funcionan estos proyectos en países como Alemania o Dinamarca o inclusive políticas occidentales socialistas en países como Noruega?
Japón, Singapur o Tailandia son monarquías, no republicas. Alemania, Dinamarca o Noruega son repúblicas parlamentarias, unas con monarquía y otras no, pero al final el proyecto político de estos países está respaldado por una república en pleno uso de derecho, con matices de carácter histórico.
Países como Alemania, Estados Unidos y Suiza son Federaciones. Suiza de hecho es una Confederación. Sin embargo en México, y los países iberoamericanos, se creó como consecuencia de las amenazas de separación, el robo de territorios y las tendencias absolutistas, un sistema Federal sui generis cuyo único objetivo es someter a los diferentes Estados que conforman la federación al control de un gobierno central quien ejerce la política nacional. No es una federación. Los poderes de los Estados quedan restringidos únicamente a la coerción sociopolítica. El gasto está supeditado a las políticas centrales y la inversión depende directamente de los intereses presidenciales. Se trata de un presidencialismo autócrata que bien se explica, en el caso de México, por la Historia desde la Independencia, pasando por la Reforma, hasta la Revolución. Este tipo de democracia funciona bien cuando existe un control absoluto y para poder lograr este tipo de control se requiere de un gasto exorbitante, mucho mayor que el que requeriría una monarquía absolutista. En términos económicos, al menos la mitad del gasto público debe destinarse a mantener, a los Estados y poderes, subordinados al presidente. Obviamente este gasto no es destinado directamente los Estados sino que llega a las manos de los gobernantes locales mediante programas federales que funcionan como lavadoras de dinero. La mitad restante (en el mejor de los casos) es el gasto que se destina a la federación.
Un ejemplo de esta forma de gobierno es el seguro popular. El gasto público en Salud en México el de un 3.1% del PIB. DE este porcentaje los programas a cubrir por el gobierno federal son el IMSS, el ISSSTE, PEMEX, SEDENA y SEMAR. En el 2008 el gasto fue de alrededor del 30 mil millones de dólares.  El IMSS supuso el 42% de este gasto; el ISSSTE el 9.7% y el 3% aproximadamente entre SEDENA, PEMEX, SEMAR y los Servicios Estatales de Salud (SESA). El 45.2% restante correspondió a la Secretaria de Salud a través de programas como el Seguro Popular e IMSS oportunidades. De los programas mencionados sólo el IMSS y el ISSSTE paga un porcentaje el Empleado y el Empleador junto con el gobierno federal. El resto de los programas son de gasto exclusivo de los Estados y el Gobierno Federal. En el caso de la Salud, el gasto federal asciende al 70% aproximadamente mientras que el 30% se da entre empleadores, empleados y gobiernos locales. En realidad, de ese 30% menos del 1% corresponde a SESA, ya que el modelo de asistencia de los dos principales sistemas de salud (IMSS e ISSSTE) corresponde al trabajador y al dueño. Es decir que la mitad del gasto público en Salud (15 mil millones) se ejercen directamente por los gobiernos estatales en programas federales, aun cuando su aportación no llega ni al 1%. Además, de las licitaciones delegadas a cada Estado por parte del IMSS e ISSSTE, se dan en el ámbito de cada Estado y no a nivel nacional. Los delegados de cada programa (IMSS o ISSSTE) tienen la obligación de favorecer a través de contratistas locales a los políticos locales, por ejemplo en adquisición de material, infraestructura y subrogación de servicios (limpieza, alimentación o seguridad entre otros). Si uno hace un organigrama del flujo operacional resulta en un intrincado gasto cuyo único propósito en mantener a los Estados sujetos al gobierno federal. Ahora, ¿cuáles son los únicos lugares donde el federalismo ha tenido algo de éxito? El Distrito Federal donde se encuentra la infraestructura de tercer nivel y donde el nivel de cobertura federal es prácticamente del 100%. Dónde es donde el federalismo a presenta sus peores crisis de salud, en los Estados donde han gobernado partidos no alineados al presidencialismo y que actualmente presentan problemas de índole social profundamente graves (Michoacán, Guerrero y Morelos). No obstante México compensa ese gran despilfarro con un gasto privado en salud de otros 30 mil millones de dólares. Pocos países del OCDE (“los países más ricos del planeta”) gastan en proporción la cantidad de dinero que México hace en gasto privado (Estados Unidos y, quizá, Corea del Sur), que en realidad gastan aproximadamente un poco más que lo mismo del su gasto público.
El costo del presidencialismo es sumamente alto. Pero el costo de ir en contra del presidencialismo lo es aún más.  En términos de PIB, el 6.2% de gasto en salud es poco, de hecho el más bajo de los países de la OCDE. Dejemos la salud y pensemos en el 93.8% del PIB en un país donde la Deuda Externa corresponde al 40% del PIB, el nivel de desempleo en jóvenes está arriba del 25% y el nivel de educación superior es del 36% y un 9% de ese PIB pertenece a cuatro billonarios de la lista de Forbes. Cuando llegan las instituciones nacionales que deciden ampliar la deuda externa de los países iberoamericanos no preguntan si se trata de una república, de federalismo o de presidencialismo. Si el FMI o el BM, o si el Banco Interamericano de Desarrollo deciden otorgar un préstamo para contener el déficit presupuestal que supone este mecanismo de gobierno, la única condición es garantizar la seguridad de los inversionistas privados y mantener el pago. Pero siempre existe la posibilidad de una reestructuración de la deuda o comprometer más la liberación de los sectores estratégicos nacionales. Los cálculos en materia de control de gasto se basan en el gasto formal de los gobiernos locales y el presidencial, nunca se toma en cuenta este sistema informal de garantía de estabilidad sociopolítica. De hecho este gasto no entra en el cálculo de ningún modelo económico occidental. Es decir, del presupuesto de egresos de la federación, no se toma en cuenta todo ese dinero que se tiene que repartir a través de programas federales para garantizar el funcionamiento del presidencialismo. Pero nuevamente México tiene formas de compensar sus compromisos de desarrollo a través de préstamos internos y externos, ya sea a través del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o el Banco Interamericano, ya sea a través de bancos americanos privados o bancos que operan en México a través de colocación de deuda interna a tasas que han hecho que esos cuatro hombres (Slim, Larrea, Bailleres y Salinas Pliego)  sean dueños del 9% del PIB. Además de que posee el presidencialismo algunas cajas chicas de enormes recursos más grandes del mundo como lo es PEMEX o CFE.
De tal manera que pensar, remotamente, que una formula económica occidental basada en las teorías de Keynes o, aún más, de Friedman, simplemente es una locura. La política económica neoliberal es una utopía porque el problema no radica en las estructuras institucionales en sí –es decir políticas de austeridad, controles de inflación, control monetario estricto– sino el enorme gasto informal que requiere el presidencialismo para sobrevivir. Ese gasto no sólo implica a millones de burócratas de todos los niveles sino también  pequeños y medianos empresarios que se benefician de los programas federales; además ese gasto es indispensable para que el presidencialismo logre mantener una estabilidad política, social e inclusive económica.
Y no se trata de satanizar el presidencialismo. Estados Unidos gasta muchísimo más dinero en mantener su sistema político estable a través de un gasto discrecional informal a través de sus operaciones alrededor del mundo. Alemania gasta aún más con sus rescates multibillonarios a los países PIGS –prestamos que sin lugar a dudas son moralmente muy cuestionables. Aquí la cuestión es que las políticas neoliberales de Estados Unidos o de Alemania funcionan porque el gasto se controla desde las instituciones hacia a fuera y no de afuera hacia las instituciones donde, en el caso de México, la mayoría de los recursos se pierden. Cuando un gobierno puede extender su deuda para garantizar una política de influencia externa, es una política económica exitosa en términos de sustentabilidad política sin importar el gasto económico. Cuando un gobierno debe extender su deuda para garantizar una política de estabilidad interna, es una política económica del fracaso porque ese gasto económico únicamente se traduce en más deuda sin ganancia política. Eso pasa en México y esa es la diferencia entre el éxito neoliberal americano o alemán y el fracaso mexicano –y latinoamericano también.
Llegando a este punto creo que sólo existen dos opciones posibles para encontrar una solución económica adecuada en México y Latinoamérica. Una es poner fin al presidencialismo y permitir una autentica libertad económica en los estados de la Federación donde el presidente únicamente sea un auditor con capacidad de veto y censura, o la otra es terminar con el federalismo a favor de una república central basada en una economía de desarrollo delegacional dirigida desde el centro.

http://mundo.sputniknews.com/americalatina/20150624/1038668133.html

viernes, 26 de junio de 2015

Entre el oscurantismo escolástico y el modernismo de la Teología de la liberación

En Hispanoamérica jamás se logró una ilustración. El movimiento católico en las Américas fue sesgado por las presiones políticas de un Imperio Español decadente que expulsó a la Compañía de Jesús de las colonias españolas y dejó el pensamiento escolástico como ideología del Nuevo Mundo. Así, el salto a la modernidad latinoamericana fue un salto lleno de los fantasmas de la escolástica católica. Los movimientos de la Teología de la Liberación fueron apagados rápidamente por las contrarreformas conservadoras de políticos corrompidos por el imperio Americano. LA CIA en conjunto con grupos paramilitares locales y en ocasiones con grupos militares perfectamente identificados, asesinaros y desmembraron cualquier intento de conciliación entre los movimientos nacionalistas y la modernidad católica inconclusa que los jesuitas intentaron cultivar en las Américas desde el siglo XVII y XVIII.
A diferencia de Estados Unidos, en Latinoamérica no dieron los cambios modernos que darían luz a industrialización. En su lugar el cacicazgo y las guerras de castas sumieron a los países latinoamericanos en la pobreza y el subdesarrollo. Aun peor, entrado el siglo XX, fuimos seducidos por movimientos social-democráticos importados y financiados por los imperios anglosajones. Nuestra democracia es una farsa al servicio de las grandes corporaciones multinacionales y, aun peor, al servicio de los intereses de EUA. La revolución Mexicana fue un movimiento orquestado desde Estados Unidos con la única intención de evitar el desarrollo industrial del nacionalismo porfirista que se identificaba mucho más con los movimientos cristianos franceses y alemanes nacionalistas, que con los movimientos social-demócratas anglosajones. La revolución mexicana fue una importación americana financiada por demócratas americanos que utilizaron a anarquistas y socialistas mexicanos, así como espiritistas plutocráticos para terminar con un proyecto de nación que buscaba unificar el Estado Mexicano y llevarlo al máximo de desarrollo de la Época.
Pero esos anarquistas, socialistas y espiritistas no eran más que escolásticos esclavizados. Personajes formados en el catolicismo ultraconservador o ateos comunistas. No existía un proyecto de nación sino una serie de ideas laxas y muchas veces incoherentes en educación, economía y gobierno. No es de extrañar que entrada en años la revolución lo único que viéramos de ella fuera caudillismo y golpes estado para posteriormente la creación un gobierno escolástico (la dictadura plutocrática ultracatólica) en asociación con el charrismo sindical (instituciones de control obrero sinarquistas y comunistas principalmente).
La teología de la liberación se daría primero, de forma parcial, en países como Brasil, Chile y Argentina. Grandes ejemplos de la nobleza de este pensamiento se pueden ver en las décadas de los 40’s y 50’s. Pero, lamentablemente, al comenzar a dar frutos fueron arrancados por los intereses supremacistas americanos. Hoy esos países aún viven con el germen de la teología de la Liberación pero ahogados entre complots de aparatos de Estado como la CIA, el Mossad y otras agencias de contrainteligencia. Y, a pesar de esto, más que nunca esos países luchan contra las fuerzas anarco-capitalistas del G7 para terminar lo que se debió terminar antes de la independencia de las Américas: un nuevo mundo acorde con las ideas humanistas, progresistas y nacionalistas de la Compañía de Jesús.
De tal manera que por un lado tenemos el movimiento de la Teología de la Liberación como producto del mestizaje hispanoamericano, como futuro de nuestras naciones y por el otro tenemos la opresión republicana supremacista.
La pregunta a cómo instaurar la Teología de la Liberación en un entorno en el que la autonomía no es posible es mediante la conformación de un poder nacionalista conservador en su identidad novohispana, capaz de hacer frente al totalitarismo anarco-capitalista anglosajón. Las primeras piezas las tenemos en el ejemplo social del Papa Francisco, una autoridad indispensable para el desarrollo de los países hispanoamericanos tanto por su papel moral y ético, como por su posición desvinculada de cualquier tipo de gobierno.  

La pregunta a cómo instaurar un gobierno nacionalista depende de la identidad de una nación fundamentada en los valores de la Teología de la Liberación (valores que aún permanecen dormidos en nuestras naciones desde la conquista).  Ambos pensamientos se complementan y se autorizan a sí mismos. Los ejemplos reformistas los tenemos a la mano: Simón Bolívar, Andrés Bello o Benito Juárez –quien sentía una profunda antipatía por la ilustración católica española, retrograda e incongruente, pero afin a la masonería continental muy semejante en su ideología a la filosofía jesuita. 

martes, 3 de julio de 2012

Carta a Andrés Manuel López Obrador



Licenciado Andrés Manuel López Obrador:

Usted, como hombre educado, inteligente, de ideales profundos y compromisos morales sabe que a veces se gana y a veces se pierde. Pero sabe también que no es lo mismo ganar o perder que ser un ganador o un perdedor. Usted ha hecho más cosas por México que nadie desde las épocas de las construcciones institucionales del País. Usted ha definido la identidad de México, le da ha dado un sentido y un proyecto. Esto a pesar de que no sea el presidente de México. Usted es un ganador porque ha unificado no sólo los corazones de los que creen en usted, sino de sus propios enemigos, que queriendo o no, han descubierto que usted representa el futuro de México, que usted es el símbolo de la grandeza mexicana. Quizá no se note a simple vista, pero sus proyectos y su lucha germinan no sólo en los partidos progresistas, sino también en los partidos conservadores como el PAN y el PRI, e inclusive en los partidos de cascajo y cháchara como el PANAL y el PVEM. Usted, a pesar de no haber ganado la presidencia de México –por las razones que sean: el fraude del 2006; la campaña sucia y el lavado de cerebro del proyecto Hancock–; usted, repito, es el referente de progreso, de libertades cívicas, de democracia y de fraternidad,; aun cuando sus enemigos sonrían de satisfacción, no se dan cuenta de que el germen de la democracia lo ha dejado a lo largo de su carrera presidencial en México, incluyendo en ellos, que lo desprecian. Es usted un triunfador, un ganador que ha ganado y ha perdido; perdió cuando en el 2006 subestimó a los poderosos y no dialogó con ellos como candidato; cuando decidió, en lugar de aprovechar su enorme popularidad para generar instituciones alternativas de movimientos sociales, decidió plantarse y abandonar a una izquierda que sin usted no tiene referencia. Pero ganó, porque ha habido un impresionante avance en la consciencia ciudadana, los jóvenes tienen un interés que antes no tenían, se ha logrado el triunfo en Tabasco que es un golpe fuerte al PRI y en Morelos; su proyecto crece del centro hacia el sur y se expande, no sin las dificultades de una plutocracia y oligarquía que no piensa en el país sino en el dinero. A pesar de ello, usted logró que hoy el movimiento progresista, y las llamadas izquierdas sean el segundo grupo de poder representativo en el país. Pero eso sólo es lo tangible: detrás de eso está el germen revolucionario que ha sembrado. Un despertar que se percibe no sólo entre las clases medias y pobres, sino también entre los ricos que comienzan a entender que México puede vivir una democracia, alternar y prosperar. Su lucha fue titánica: no sólo tuvo que enfrentar a un candidato fabricado desde el 2005 con recursos ilimitados sino que además debió rehabilitar una imagen de intolerancia que le persiguió después del fraude del 2006. Como Ave Fénix resurgió de las cenizas para poderle dar nuevamente a las izquierdas aquello que perdieron cuando usted dejó de dirigirlos y que se vio en las elecciones intermedias. Hoy toma el control de dos gobiernos importantes y reafirma el gobierno del Distrito Federal; hoy hace parte de la alternancia dos Estados que históricamente han vivido la corrupción en su más alto nivel y con marginación política increíble: Morelos y Tabasco. Usted debe reconocer que ha hecho por México lo que no se había hecho en siglos. Lo que usted representa va más allá de la farsa de una revolución malograda. Usted ha traído inteligencia y crítica a un pueblo enajenado por la corrupción histórica.

            Es usted un ganador por su convicción social y política, por su familia –tuve la fortuna de leer la carta que escribió su esposa para los medios escritos– y resulta evidente que es una formidable mujer, tan fuerte y valiente como usted. Lamento que aquellos sueños de desarrollo nacional no puedan llevarse a cabo. Estoy convencido de que todo ello hubiese sido posible y a la larga nos pondría en el lugar de grandeza que se merece México. Pero aun así, utilizando su inteligencia, puede lograr que esos proyectos vean la luz y germinen hasta ser fuertes. No permita que la frustración, que la corrupción, haga que nuevamente abandone un proyecto que ha generado tanta riqueza política, intelectual y social. Deseo de corazón que asuma su calidad intachable de líder social, político y moral para continuar trabajando por México y con México. Hoy más que nunca, México necesita a una persona de sus capacidades, vigilante y crítico. Aproveche los logros que tiene para construir un movimiento progresista perdurable y que no desaparezca entre protestas, descalificaciones y desesperación. Sea como sea que haya ganado el PRI, la realidad es que nada lo va a cambiar. México no necesita más sangre; ya Felipe Calderón nos ha regalado más de 60 mil muertos, México no necesita más división, de eso ya se han encargado los medios de comunicación corruptos y al servicio de un cada vez más estrecho grupo de hombres poderosos. Lo invito a pensar en México para el Mundo; en el Mundo para México; en nuestras comunidades indígenas, en nuestros cinturones de miseria tan abundantes, en nuestra cada vez más miserable clase media, en nuestro pequeños y medianos empresarios y también, por qué no, en aquellos empresarios que han logrado llevar el nombre de México alrededor del mundo.

            Repito que usted es el gran ganador de estas elecciones. Lo fue antes de que se supieran los resultados. No va a ser presidente, por lo menos no en el 2012, pero tiene frente a usted el poder que no tiene Carlos Slim, que no tiene Elba Ester Gordillo, y que, ciertamente no tiene Peña Nieto. No lo desprecie por la frustración de un fraude. Usted mejor que nadie sabe que México así ha funcionado por siglos, pero también, sabe, que usted ha cambiado eso de manera significativa. Y que lo que los mexicanos pensamos que era imposible, usted lo logró a pesar de tener al cuarto poder en contra, a pesar de tener al gobierno en contra y a pesar de los fantasmas de sus errores persiguiéndolo.

Usted es un gran hombre, único, incomparable históricamente. Espero que sepa utilizar su poder para hacer grande a México y no para dividirlo.

sábado, 23 de junio de 2012

Carta de la Sra. Nina Fernandez de la Garza a Josefina Vazquez Mota

Me tomo la libertad de postear la carta que anda circulando en internet de la Sra. Nina Fernandez de la Garza. No sé quién es, no sé si tiene qué ver con los Garza, dueños de uno de los grupos empresariales más importantes del siglo pasado, y que por sus actividades políticas fue asesinado el Sr Eugenio Garza Sada durante la crisis de Echeverria y Ordaz.
Aun no siendo nada de la familia Garza Sada, su escrito, aun fuera anónimo, describe de manera crítica y clara la verdadera situación del PAN, de Josefina Vazquez Mota; de la "alternativa" priista y el gran valor de Andrés Manuel Lopez Obrador frente a los otros candidatos.
Me gusto la carta y creo que vale la pena tener la como referencia de esta época histórica.



Querida Josefina,

Toda mi vida he votado por el PAN. Había creído, y lo sigo creyendo, que el PRI es una forma de hacer política que no se merece este país, mi querido México. Voté por Maquío, voté Fox y voté por Calderón; y lo había dicho con orgullo. En público y en privado.
Créeme que te he escuchado, y mucho. Te he analizado a fondo, te he apoyado con mi grupo de amigas, con mi familia y en mi trabajo. He sido tu seguidora desde la precampaña, y hasta te he acompañado a tus mítines en ciudades y estados vecinos.
Pero después de 3 meses hay cosas que simple y sencillamente ya no me cuadran. Que la fe no me alcanza para pensar que ahora, a escasas horas de que termine la campaña, realmente merezcas mi voto y el de algunos mexicanos y mexicanas que aún te apoyan. Te escucho, y como siempre, quisiera creerte. De verdad. Pero ya no sé si puedo:
Prometes que ahora sí, después de 12 años, el PAN combatirá a los monopolios y a los grupos de poder que tienen en los últimos niveles de competitividad al país. Los que no nos dejan competir con China o Brasil. Sin embargo, en los hechos amiga, utilizas los jets privados y los recursos económicos que los propios monopolios te prestan para hacer campaña a lo largo y ancho del país. Tienen razón, es difícil creer en una Candidata que antes de ser electa, ya les debe muchos favores y que gracias a éstos, no tendrá la autoridad moral para poner en orden la casa. Me molesta aceptarlo, pero AMLO sí.
Quizá ignorar esto, y me fui a tus propuestas. Presumes repetitivamente tus logros como parte de tu paso por la SEDESOL. Pero sabes, por más que le busco, no he podido encontrar alguna evidencia, algún dato que lo demuestre. Seamos honestas Jose, no se pudo combatir la pobreza, ni se logró abatir la desigualdad, ni se lograron las metas en pisos firmes o en la regeneración de espacios públicos. Es más, ni siquiera se logró mejorar la seguridad o la cobertura de las estancias infantiles, y por el contrario, ahí está el caso de la guardería ABC, en el que a pesar de que me encantaría creerte, cada vez se me hace difícil que no tengas alguna responsabilidad al respecto. Me duele amiga, pero tu paso por esta dependencia fue gris y no hay muchos logros con los que pueda convencer. Del otro lado, y aunque me choca, hasta la propia OCDE y la ONU demuestran que AMLO sí.
Prometes que ubicarás a la educación como punta de lanza del país. Lo dices muy bonito en los debates, en los que por cierto, has mejorado muchísimo y te felicito. Pero para convencer con hechos, busqué que hayas demostrado con claridad que eras enemiga de Elba Esther, y ¿qué me encuentro, Jose? Que la llamas comadre, mi cómplice, mi socia, “mi amiga”. Desesperada, busqué tu equipo a tu paso por la SEP y me encuentro que el yerno de esa señora fue tu Subsecretario, y que todo mundo decía que era tu preferido. Frustrada, busco en Internet evidencia de mejora en educación, algún dato para presumirte. Pero todos dicen lo contrario: que el país está a la deriva. Busco razones para convencer a mis conocidos, y todos me responden que si no vi la de Panzazo. Quise creerte amiga, pero la verdad no representas un reto para Elba Esther. AMLO sí.
No me desanimé y seguí buscando. Analizando, escuché que te presentas como alguien con mucha experiencia gobernando. Te creí y busqué cuántas campañas habías ganado. Cuántos puestos de elección habías logrado por tus propios méritos. ¿Y qué me encuentro, amiga? Que cuando fuiste Diputada, fuiste pluri. Y aunque me duela, es verdad lo que dice Roberto: no conoces la responsabilidad de estar al frente en el Ejecutivo; pues nunca has sido ni Alcaldesa ni tienes logros qué presumir gobernando una entidad federativa. Sorprendentemente, y nos guste o no, con dos títulos de Mejor Alcalde del mundo en su equipo, AMLO sí.
Ahora sugieres la idea de que por ser mujer, nos va a ir mejor en caso de que tú seas Presidenta. Lo dices en todas partes, y para serte franca, al principio me encantó. Creí que era lo que hacía falta. Como loca empecé a buscar datos para demostrárselos a todas mis amigas pensando que con eso finalmente iba a convencer a muchas; pues todas somos mamás, hijas y hermanas. Pero sabes, después de buscar y buscar como no tienes idea, nunca pude encontrar alguna propuesta, algún discurso, algún punto en el que antes de ser candidata defendieras a las mujeres. No encontré ninguna propuesta de género, de equidad sexual, o contra el maltrato, la violencia y la discriminación laboral y social de la que, no nos hagamos amiga, aún somos víctimas las mujeres. Me duele, pero después de investigar tu labor, he terminado por aceptar que ni hay sustento para creer que nos irá mejor a todos, ni lo hay en lo particular para las mujeres. Es una pena, pero a pesar de ser hombre, en esta materia, con AMLO sí.
Cuando ya no pude encontrar mucho sustento, empecé a defender al Partido. A Felipe, no le ha ido tan mal, pensé, así que la continuidad tiene que ser un argumento. Comencé a buscar logros, de esos que uno puede sacar en la mesa. Que hay estabilidad macroeconómica. Que hay millones en reservas. Que ya no se devalúa el peso. Me duele, pero te juro que no pude convencer a nadie con ellos porque la mitad de los electores, mis hijas incluidas, ni siquiera entienden la magnitud de esto porque nunca han vivido con un Presidente del PRI. El resto, en mi trabajo por ejemplo, me cuestionaron de inmediato que muchos de esos “logros” ni son del PAN, y que por el contrario, son más producto de la suerte y otros tantos de la autonomía del Banco de México.
Por si fuera poco, me preguntan que si quiero seguir pagando por colegiaturas tan caras sabiendo que mis hijos probablemente ni encontrarán dónde trabajar o por cuánto. Me preguntan qué se siente que mi primo Mario, sin palancas, no haya podido encontrar trabajo porque “ya tenía 47 años” o qué se siente que a mí no me hayan dado crédito en el banco para pagar el recibo de gas que no me dejó seguir con mi sueño de la pastelería.
Tienen razón. Me encantaría creer que tú Jose eres “diferente”, pero a muchos no se les olvida que por haber sido Diputada, y sobre todo, por haber estado en el Gabinete de Fox y en el de Calderón, eres co-responsable de esta crisis que vivimos, sino es que hasta cómplice. Me molesta aceptarlo, pero no eres diferente y no vas a poder cambiar lo mucho que no funciona en este país porque, cuando pudiste hacerlo, no lo hiciste amiga. No sabes cómo me duele aceptarlo, pero es mucho más probable que AMLO sí.
Y ya cuando mi esperanza era muy pequeña, prometes que tienes un amplio grupo de asesores, intelectuales y académicos apoyando tu plataforma de política pública. De 5 nombres que has sugerido, 3 se han deslindando inmediatamente de ti y uno más hasta colabora con Mancera en su candidatura por el DF. Me duele, pero por lo que demuestras con esto, jamás podrías convocar a un Gabinete de altura para los impresionantes retos que tiene el país. Nos guste o no, AMLO sí.
Amiga, te aprecio mucho y valoro que hayas llegado hasta aquí como no tienes idea. Reconozco tu fuerza y tu insistencia, pero hoy he decidido aceptar lo que muchos me dijeron desde hace meses: no vas a ganar y votar por ti es como darle un voto a Quadri, al PRI o a Elba Esther.
Hoy te pido perdón por dejar tu barco cuando más se hunde. Lo bueno, es que a pesar de las dudas que aún tengo, comprenderás que por amor a México, el voto útil que voy a ejercer, habrá valido la pena. Sé que tú harías lo mismo.
Con cariño,
Nina Fernández de la Garza
Empresaria y Filántropa
San Pedro Garza García, Nuevo León

domingo, 17 de junio de 2012

Carta del 1 de julio del 2012 del Excandidato a la Presidencia Mexico por el movimiento de regeneracion




Queridos amigos:

Ayer se tomó una decisión en México. La poca gente que salió a votar (el 40% del electorado), tomo una decisión. Hay que reconocer que esas personas representan a México, legal y moralmente, y su decisión es inapelable, y reconozco su voluntad y sus deseos como servidor publico por cerca de 40 años de trayectoria. México es un país hermoso, llamado a la gloria de la Historia. Muy pocos países tienen ese honor y esa distinción y México, deberá, aún con todos sus miedos, acudir a ese llamado ineludible.

Durante dos siglos México ha luchado contra los fantasmas de su inconsciente, contra un padre cruel y una madre sumisa, contra el doble mensaje del hijo bastardo y el representante digno de las Américas Latinas. Se ha construido de las ruinas del imperialismo, de la ignominia del cacicazgo, del olvido de los pueblos que habitaron estas tierras y del sentimiento confuso hacia su raza mestiza. Pero también ha crecido a la sombra de una tierra cariñosa y fértil, de corazones apasionados, de mentes brillantes y creativas.

Ha sido una lucha errática en la cual, nosotros, sus hijos, hemos buscado desesperadamente constituirnos como un organismo auténtico, democrático y republicano enfrentando, desde las ideas escolásticas con las cuales nuestra civilización surgió como nación, hasta la corrupción inherente a esta doctrina. Esta lucha ha dejado millones de muertos a lo largo de los siglos: ha dejado guerras frente a España, frente a Francia, frente a Estados Unidos. Hemos perdido medio cuerpo y, peor aún, no han destrozado esa confianza de que podemos ser ese destino lleno de gloria para la Historia del Mundo. Durante doscientos años hemos luchado contra la iglesia como institución absolutista del siglo XVIII; contra el imperialismo mundial del siglo XIX; contra la angustia y paranoia geopolítica y económica del siglo XX y el caos social del siglo XXI. No encontramos aún la forma y el fondo que exprese esa identidad mexicana. Octavio Paz no pudo estar más equivocado al evocar a la Chingada como símbolo del mexicanismo: desconocía las guerras contra Estados Unidos, las guerras contra Francia, contra España; desconocía lo complejo de la guerra de Reforma que se llevo a cabo a mediados del siglo XIX a la cabeza de Benito Juárez; subestimó, también de forma absoluta, que la ideología de los hermanos Flores Magón, nunca fue una ideología sino el hálito de vida de una nueva generación dedicada a la revolución del pensamiento mexicano; subestimó a los caudillos, a los bandidos revolucionarios; subestimó al ejercito; subestimó el poder de los generales. Enajenado con su oligarquía escolástica no fue capaz de ver que alternamente a la Revolución Mexicana se construía un mexicanismo basado en las promesas de la ilustración, aun cuando este ha sido opacado por el barroco escolástico del yugo de nuestros fantasmas. Creyó resuelta la crisis de identidad del mexicano en una ecuación psicoanalíticamente compleja llamada Chingada, pero nunca pensó que no era el significado, sino el significante lo que importaba. Detrás de la Chingada se esconde ese principio de gloria del mexicano que construye, no sin tropiezos, su destino, un destino inevitable.

Creo ser honesto al decir que creí, siempre lo he creído, que México estaba listo para aceptar ese destino. Y me duele aceptar y reconocer que me equivoqué. En días pasados México decidió postergar su destino, dejarle esa difícil tarea a las generaciones venideras. México es fuerte; y fuerte como es, soportará estoicamente la rapacidad, la corrupción y la miseria de los gobiernos que hemos elegido. En estos días México ha decidido permanecer igual, dejar que el destino apriete un poco más la correa de la necesidad y la desesperación. Pero veo en esto mayor fuerza para que, cuando el destino nos alcance, podamos tomar augustamente el llamado que tenemos.

Yo, lamento decirlo, me veo obligado ante la tristeza, a hacer lo que han hecho muchos mexicanos durante décadas y lo que muy probablemente harán cientos de miles de mexicanos en los próximos años. Me duele dejar la patria en la crecía, la patria a la que amo profundamente; pero me duele más ver las cosas que suceden; me duele ver la miseria a cada esquina, en cada institución; me duele más ver las muertes absurdas; me duele ver la desigualdad descomunal y la rapacidad de nuestros gobernantes, la falta de escrúpulos de esos que prefieren pisar una cabeza, que apoyarse en unas manos para alcanzar sus objetivos. Dejo México pero sabiendo que su energía está viva, que su fortaleza es indestructible y que un destino de grandeza nos alcanzará a pesar de nosotros mismos.



Atentamente:



El Excandidato a la Presidencia de México por la regeneración de México.

jueves, 7 de junio de 2012

Respuesta de Mauricioab a Gomez Leyva en relacion a Tercer Grado y AMLO el 6 de junio


(Copio y pego el texto íntegro de un cibernauta apodado mauricioab, en contestación a una extraña editorial de Milenio de Ciro Gomez Leyva)

AMLO en Tercer Grado:
Antes de la pelea, Televisa a través de Leopoldo Gomez intenta curarse en salud, publicando un informe sobre su cobertura informativa, afirmando que no ha beneficiado a Peña y ha cubierto por igual a AMLO, este responde que el tiene otro informe que dice lo contrario...
Primer Round: encuestas, AMLO dice que ademas de la de Reforma, tiene una interna que ya lo coloca por arriba de EPN, Ciro se sube al ring, afirmando que su encuesta Gea Isa es la mejor, siendo la que mas ventaja da a EPN, AMLO dice que esta copeteada y que en 2006, al Director de esa encuestadora en pago  por manipular las encuestas, le dieron la Dirección del Cisen, Ciro calla y Leopoldo Gomez cambia el tema, aunque también falto decir que al dueño de Gea Isa, Jesús Reyes Heroles, le dieron la Dirección de Pemex...
Segundo Round: Fraude, varios se suben al ring para repetir, una y otra vez, si AMLO va a reconocer el resultado electoral, este responde que si lo va hacer, que a diferencia de 2006, esta elección si se van a cuidar las casillas, por lo que va haber representantes en todas las casillas y se tendrá certeza del resultado electoral...
Tercer Round: Charolazo, Adela Micha necea con el caso, AMLO demuestra que el no tuvo nada que ver, que el audio esta editado y no fue presentado completo por el Universal, para que no se escuchara la parte donde Creel deslinda a AMLO, con el fin de golpearlo políticamente fuera de todo principio periodístico, Micha se altera y grita que le responda, al grado que Leopoldo Gomez y Marin le dicen que ya le respondieron y le quitan la palabra...
Cuarto Round: Loret de Mola, enjundioso desde antes, mandando tweets provocadores, dice que vayan al fondo, habla de que la pobreza y corrupción en el DF en tiempos de AMLO aumento, este dice que miente, que en el DF la pobreza extrema se ha disminuido y efectivamente, según el CONEVAL se ha reducido mas del  50% de 2000 a 2010, gracias a los programas sociales, pone el ejemplo comparativo del DF con el Estado de México de Peña, en este ultimo hay 1,240,000 personas en extrema pobreza comparados con los 190,000 del DF según el mismo CONEVAL, Loret calla, se pone rojo del coraje y se desvía del fondo,sacando lo clásico cuando no pueden, Bejarano!, afirmando que todavía colabora con AMLO, este revira y lo llama mentiroso, dice que presente pruebas si las tiene, si no, que no calumnie, Loret no vuelve hablar en toda la noche...el gran derribe de la noche.
Quinto Round: "No nos metan en el mismo costal", Trujillo y Maerker se deslindan de su compañeros, el primero dice que el no esta con Peña, AMLO lo reconoce y dice que así viene en el informe que trae, Denisse dice que no es títere de nadie, mientras que los otros callan ante el deslinde de sus compañeros...es tan obvio su amor por Peña.
Se acaba la pelea, pues AMLO se adueña del ring, expone propuestas, le habla al publico, no a sus interlocutores, que hace 15 días dejaron a Peña hablar intencionalmente, sin interrumpirlo, ayer AMLO los repliega ante su ataque descarado del principio, ya nadie pone en tela de juicio su honestidad, reitera, aunque sus inquisidores no lo entienden, su mensaje principal, el país necesita un pacto de todos los mexicanos, solo así saldremos adelante de la actual crisis, evidentemente le habla a los independientes y a los indecisos, con un tono mesurado durante toda la noche, sin exaltarse, persuadiendo, contrarestando efectivamente la guerra sucia...
Lo que se deberían estar preguntando sus adversarios el día de hoy, sobretodo Televisa, es porque a AMLO no lo han destruido, tal vez si comenzaran a pensar que no se trata solo de un personaje, si no de millones de mexicanos, encabezados por un liderazgo honesto y congruente con un proyecto, se darían cuenta que el sesgo permanente contra este personaje no funciona, al contrario lo fortalece..

jueves, 19 de abril de 2012

La política de Masa: a propósito de ejemplo Barack Obama

Cuando, hace ya casi cuatro años, los americanos eligieron al primer presidente negro: fue un hito histórico no sólo porque fuera negro Obama, sino porque sus apellidos eran del medio oriente y porque representaba la promesa constitucional de una igualdad en derechos y obligaciones. Es decir, votaron por el valor que creyeron –y creía el mundo entero– carecía Estados Unidos. También representa un hito moral de la masa, como lo fue Kennedy que era católico o Reagan que era actor, aunque hay que decir con justicia que Kennedy y Reagan, comparados con Obama, son minúsculos y de significancia moral hasta pueril. El negro de apellidos musulmanes representaba los principios más fundamentales de la Carta Magna americana: libertad e igualdad de derechos. Se trató, a mi parecer, del hecho más emocionante de la política de masas en la historia republicana. Al final, no votaron por el Estado, votaron por la imagen(representación) que estaba bastante dañada tanto en el ámbito externo pero también interno: la de un país democrático, la de una república, representada más allá del Estado.

Constantemente pienso en las particulares circunstancias de dicho suceso. Desde siempre, como Estado constituido, se ha sabido el carácter intervencionista e imperialista de EUA. Por lo menos en el exterior. Dentro y fuera se mostró la imagen del líder social que habría de establecer la democracia y paz mundiales a pesar de la insensatatendencia de algunos pueblos o algunos personajes a contradecir la voluntad democráticamente inalienable de los pueblos. Cuando se crea la Guerra Fría, América tomó el rol principal en la protección de lo que ellos llamaban democracia, como sinónimo del derecho inalienable del capital privado por sobre todo lo demás, aún los derechos humanos.

El capitalismo y el socialismo se erigieron como doctrinas políticas bajo argumentos que se filtraban en un estamento erosionado por la confusión de lo que constituye una república y lo que constituye un Estado. Con el paso de los años, el exterior percibió con mayor hostilidad las acciones americanas pero algo sucedía en EUA, que no se daban cuenta de ello. Para el americano promedio, y la gran mayoría de los americanos, su país era un libertador y un luchador de las causas democráticas en el mundo, ergo, amados por el mundo. (Y es que resulta curiosa la lógica occidental del capital –desde Los Ángeles, pasando por la Habana, Madrid, Moscú yhasta Shanghái– como una dialéctica del bien privado como justicia de derecho y soberanía inalienable y el bien público como justicia de derecho y soberanía inalienable, así aplicado al capitalismo salvaje americano o al comunismo totalitario cubano –de qué jodidos se está hablando ¿?).

Sin embargo algo pasó en EUA. La creación del internet comenzó a volver la comunicación un hecho global y masivo, ya no sólo controlado por un grupo de poderosos que difundía internamente una imagen benévola y libertaria de EUA, sino difundido por la Masa en bites, en bandas anchas y ondas satelitales. Pronto el americano promedio comenzó a notar que había una hostilidad global y fundamentada hacia EUA y que las naciones, en general y no sólo de los comunistas y fascistas,tenían una percepción completamente diferente acerca de ellos de lo que ellos pensaban de sí mismos. El once de septiembre del 2001 ciertamente fue un hecho que conmocionó al americano que, ya para entonces, comenzaba a pedir mayor atención hacia el interior y menor injerencia en los problemas mundiales (a justo decir que existía ya una consciencia parcial de esta situación). Y fue peor aún, cuando se dieron cuenta que en la mayoría de los países se celebró dicha tragedia, no en el ámbito oficial, pero sí en las redes sociales, en los blogs, en los chats, en los dominios de la masa económicamente activa. “¿Por qué nos odian?”, se preguntó el americano que cada vez tenía mayor acceso a las opiniones mundiales a través del internet. Las voces se levantaron: “¡Tiranos, represores, violadores de los derechos humanos, asesinos, impostores!”. El americano comenzaba a entender la verdadera imagen de su nación frente al mundo.

(Sí, hablo de valores y moral, y estoy dejando fuera toda la parafernalia económica que erosionó la política hasta mezclarse la primera con la segunda y viceversa, dando por entendido que aceptamos y disculpamos la confusión que se desarrolló después de las doctrinas de Marx y Engels, alimentadas aún más por Peter Kropotkin, Maynard Keynes o Karl Popper).

El americano es un pueblo peculiar: raramente cuestiona las acciones de sus representantes, y menos de su presidente. Existe una idea generalizada de que el presidente hace lo mejor para la nación. Su margen de pensamiento de acciones se mueve entre dos partidos que, curiosamente, representan políticamente lo mismo: demócratas y republicanos. Y su juicio se da en relación a su bienestar subjetivo y los valores y moral que los medios dictan (para ejemplos están Nixon y Clinton); y lo que ellos conocen como política no es más que una acción dirigida a la determinación del Estado al servicio del beneficio de aquel que ostenta el capital como hecho de justicia.

Es indudable que la situación económica del 2006 y 2007 jugaron un papel fundamental en la decisión del americano, pero ya en el 2004, cuando Bush contendió contra Al Gore, EUA se encontraba en una situación económica bastante peligrosa desde varios años atrás, y bajo el gobierno republicano. Y ganó Bush nuevamente –aquí también hay que mencionar que Florida, el estado Bush, le dio la victoria final al republicano de forma sospechosa–. Todo se calmó y nada pasó. Los republicanos continuaron gobernando bajo la consigna ilusoria de defender a América de las amenazas totalitarias. Las voces se alzaron nuevamente: “¡No más sangre por petróleo! ¡No más torturas en Guantánamo! ¡No más invasiones a países que se encuentran al otro lado del mundo!”

Hago un paréntesis: Si con Vietnam hubo un movimiento de consciencia social, me atrevo a decir que fue porque el gobierno lo permitió, e inclusive lo generó, al no ver más ventajas de mantener un costoso ejército en el lejano oriente y sí observar profundos problemas políticos, y potencialmente más peligrosos que lo poco que ganaban económicamente, en la región y dentro de su país. Pero al Lejano Oriente, le siguió Centroamérica y Sudamérica, África, el Medio oriente. También un estilo muy diferente de agresión se desarrolló, basada en guerrillas, que resultaba ser mucho menos costosa, menos vistosa, y generaba mejores resultados para los propósitos económicos y sociales (¿?) americanos.

La realidad, ante estos hechos, es que dentro de la estructura política americana no hubo ningún cambio ni en forma ni en fondo desde la segunda guerra mundial –quizá antes– hasta el 2008 en que gana Barack Obama las elecciones presidenciales. ¿Por qué un cambio de tal magnitud en EUA? No sólo fue la victoria de un demócrata, de un negro, de un hombre de nombres musulmanes. No fue sólo la promesa de mejorar la situación económica, de cambiar las estrategias «políticas globales». No. Hubo un impulso mucho más profundo en la mentalidad de la gente que hizo que votaran por un cambio aparentemente tan radical. Lo más emocionante fue ver el asombro en el mundo al ver ganar a Barack Obama la presidencia. Nadie lo podía creer.

Y nadie lo podía creer porque en el fondo todos sabemos que no se trató de cambios de rumbo económico o de las relaciones exteriores de Estado. Nadie lo podía creer porque el pueblo americano había mostrado al mundo una cara que nunca se hubiera podido creer que tuviera: la de la masa política. Eso fue radical. Ya el hecho de que, comofigura pública, «política», Obama prometiera dimes y diretes, pasaba a segundo plano. La esperanza surgió en el cambio de un valor fundamental: en la multiplicidad que supone la posibilidad –aunque sólo sea eso– de un futuro y mostrar una disposición a las transformaciones de las estructuras cognitivas de un pueblo que parecía creer saberlo y tenerlo todo. ¡Eso fue lo fascinante de las elecciones del 2008! Un negro hawaiano, de ancestros africanos y musulmanes, a la cabeza de la nación más poderosa del mundo. Eso no fue otra cosa más política de masa; auténtica y definitivamente escasa política de masa.